El proceso en tres sprints
Hemos organizado el rediseño en tres sprints consecutivos. Cada uno tiene su pregunta central, su pieza de trabajo principal y un cierre razonablemente claro de lo que debería salir. Entre un sprint y el siguiente no hay validación externa ni plazos impuestos; avanzas según vas cerrando lo anterior y tu navegador conserva el progreso para que lo retomes cuando puedas.
Cuatro ideas que atraviesan el proceso
Hay cuatro ideas que atraviesan todo el proceso y que explican por qué algunas decisiones del kit son como son.
Decidir antes de diseñar
El "qué" estratégico se trabaja antes y aparte del "cómo" operativo. Antes de programar pruebas o repartir pesos, cierras cuatro decisiones de fondo sobre la evaluación que quieres tener. En nuestra experiencia, los rediseños que no acaban llegando al aula suelen atascarse en uno de dos sitios: a veces se salta la fase estratégica y el equipo docente se mete directamente a reprogramar pruebas sin haber decidido hacia dónde quiere ir; otras veces ocurre lo contrario y la reflexión no baja a un plan concreto que aguante un cuatrimestre. Por eso los tres sprints están separados explícitamente: el Sprint 0 cierra el qué, el Sprint 1 aterriza el cómo con números que hay que poder sostener, y el Sprint 2 pasa el plan por el aula y lo recalibra con lo que vaya ocurriendo.
Dos escenarios por defecto
Cada estimación de dedicación se registra en dos columnas: la línea base, que refleja cómo harías las cosas sin IA, y la hipótesis con IA, donde describes qué harías de forma diferente si la integras. Esto no se queda en ejercicio especulativo: al final del cuatrimestre recalibras las hipótesis con los tiempos que realmente has medido. Así la evaluación se convierte en un campo de experimentación con resultados medibles.
Tres lentes de factibilidad
Cada diseño pasa por tres lecturas antes de darse por bueno. La primera es la carga docente: ¿puedes sostenerlo durante el cuatrimestre sin colapsar? La segunda es la carga del estudiante: ¿cabe en las horas que su ECTS le asigna? Y la tercera es el balance entre formativa y sumativa: ¿la evaluación acompaña el aprendizaje o solo lo mide al final? Si alguna de las tres lentes falla, conviene ajustar antes de pasar al siguiente sprint.
Nunca empiezas en blanco
Cada plantilla viene acompañada de una guía breve, un ejemplo pre-rellenado y un recorrido guiado. La Plantilla del plan operativo, por ejemplo, tiene once hojas y treinta columnas: sin ese andamiaje, la probabilidad de abandonar a las primeras es alta. Con él, en unos 20 minutos ya estás operativo.
Los tres sprints
Decisiones estratégicas y primer rediseño
Pregunta central: ¿qué evaluación quieres tener en tu asignatura y cómo vas a mejorar el acompañamiento al estudiante?
Pieza principal: la Plantilla estratégica, un archivo HTML que se abre en el navegador sin instalar nada. La rellenas en cinco bloques, por orden, y al cerrarlos se genera automáticamente el Canvas de tu asignatura y una primera versión del Blueprint.
Salidas: la Plantilla estratégica cerrada, el Canvas de tu asignatura y un Blueprint 0 con un semáforo en tres estados: listo para Sprint 1, necesita revisión, o requiere volver a algunas decisiones de fondo.
Entrar al Sprint 0 →Plan de acción detallado
Pregunta central: ¿cómo se materializa ese diseño semana a semana, con qué dedicación real por tu parte y con qué integración concreta de la IA?
Pieza principal: la Plantilla del plan operativo, una hoja de cálculo con once hojas conectadas entre sí. En ella vas declarando tus touchpoints y los clasificas con una taxonomía de nueve tipos que llamamos T1–T9. Después estimas la dedicación por fase (diseño, ejecución, corrección y retroalimentación) en dos escenarios: una línea base que refleja cómo trabajas hoy y una hipótesis de cómo podría cambiar eso si introduces IA en algunos puntos. A partir de ahí, la plantilla se encarga de cruzar los datos contra tres lentes de factibilidad.
Salidas: la Plantilla completa (XLSX) y un Panel del plan operativo — una pequeña web que lee tu Plantilla y te devuelve automáticamente el Blueprint (matriz de touchpoints × dimensiones) y un Calendario semanal con heatmap de carga del estudiante, además de la lectura de las tres lentes con su semáforo correspondiente.
Entrar al Sprint 1 →Pilotaje con estudiantes y mejora del diseño
Pregunta central: ¿qué ha funcionado en el aula tal como lo habíamos imaginado, qué no, y qué hay que ajustar para la siguiente iteración?
Pieza principal: todavía en construcción. Queremos terminarla cuando tengamos recorrido suficiente con los sprints 0 y 1 y sepamos qué funciona bien y qué no en la práctica — no antes. Lo que sí sabemos es que incluirá un cuaderno de observación por touchpoint, una plantilla de informe de cierre y una guía de lectura de señales para no confundir ruido con señal.
Salidas: un informe de cierre del pilotaje, la recalibración de las hipótesis con IA a partir de los tiempos realmente medidos, y una versión mejorada del Canvas, el Blueprint y el plan operativo para la siguiente edición de la asignatura, ya con lo aprendido en el aula incorporado.
Ver alcance previsto →Cómo encaja en tu calendario real
El kit no asume que tengas una semana libre. Más bien lo contrario: da por hecho que vas a trabajarlo a ratos, cuando puedas sacar el hueco.
- Entre 2 y 4 horas de trabajo real repartidas a lo largo de 6 a 8 semanas. Si lo divides, te sale una media de menos de media hora por semana.
- El Sprint 0 se completa en una sesión concentrada de 60 a 90 minutos. Es el único tramo en el que conviene trabajar del tirón.
- El Sprint 1 se reparte mejor en dos o tres sesiones de unos 90 minutos, dejando días entre medias para que las decisiones reposen.
- El Sprint 2 se vive a lo largo de todo un cuatrimestre: cada touchpoint deja una observación breve y el cierre del sprint es una síntesis de lo vivido.
Qué vas a necesitar antes de empezar
El kit no requiere preparación especial, pero hay cuatro cosas que si las tienes a mano te van a ahorrar fricción:
- Una asignatura concreta en mente. Se rediseña de una en una, no todas a la vez. Si impartes varias, elige la que más te urge o la que más te apetezca. Cualquiera de los dos criterios vale.
- La guía docente actual de esa asignatura, para tener a mano los datos de partida: ECTS, horas de contacto, número de estudiantes, pruebas existentes y sus pesos.
- Una estimación honesta de tu dedicación actual por tipo de prueba. No hace falta que sea exacta: una aproximación razonable basta, y el propio kit te va ayudando a afinarla a medida que avanzas.
- Un navegador moderno (Chrome, Firefox, Safari o Edge recientes) y la posibilidad de descargar archivos XLSX y PDF. No hace falta crear cuenta ni instalar nada.